Lo primero es la seguridad del paciente
¿Cirugías plásticas? Dígales no a los ‘piratas’
Colombia cuenta con cerca de 30 mil instituciones acreditadas para prestar servicios de salud. La mitad de ellas disponen de quirófanos y unidades especializadas para la realización de cirugías plásticas. Aprenda a conocerlas antes de que se convierta en una víctima más de las malas prácticas médicas.



Lina Caicedo Naranjo
Editora

Colombia se ha constituido en las últimas dos décadas en uno de los destinos de turismo médico de mayor referencia en Latinoamérica. Y en ese aspecto campos como el de la cirugía plástica con fines estéticos ha cobrado especial relevancia, principalmente por el profesionalismo y la calidad de los cirujanos especialistas en el área y por los costos económicos. De hecho datos arrojados por una encuesta que adelantó la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva (SCCPER) en el año 2006 indican que en este período se realizaron 230.000 procedimientos de cirugía estética en el país. Es decir, un promedio de 630 diarios, cifra voluminosa si se tiene en cuenta que en su mayoría corresponden a procedimientos electivos de pago particular.

Lastimosamente, paralelo al auge de este mercado, a cargo de manos expertas e instituciones idóneas para la práctica, ha proliferado vilmente la piratería, hecho que ha arrojado numerosas víctimas, incluso mortales. Infortunadamente son estos casos los que se registran en la prensa diaria, lo cual va en detrimento de la práctica legal de la cirugía plástica, cuando más allá del 99% de los procedimientos en manos expertas e idóneas y en centros completamente habilitados para las operaciones seguras son exitosos. Por esta razón los expertos llaman la atención sobre los riesgos a los que podría enfrentarse un paciente que llega del extranjero cuando no se informa o no recibe la orientación adecuada por parte de profesionales capacitados. Para la SCCPER, la principal recomendación recae en los propios pacientes: “Deben estar completamente informados sobre el procedimiento al que se quieren someter, qué médico es el más apto para hacerlo y en qué institución se lo pueden realizar”, afirma el doctor Celso Bohórquez, cirujano plástico y representante de divulgación de la Sociedad.

POR “HACER NEGOCIO”
De acuerdo con datos de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), en el 2006, en las principales ciudades del país (Bogotá, Medellín y Cali), se abrieron 20 clínicas estéticas, y aunque estas cuentan con los estándares mínimos de calidad (habilitación), siempre es inminente el riesgo de que las personas caigan en el mercado negro de las cirugías plásticas y la mala práctica, debido a la proliferación de información a través de medios como la internet.

La misma SCCPER confirma que si bien es cierto que el aumento en la demanda de cirugías plásticas ha fortalecido el negocio estético en el país, también queda claro que el deseo de “hacer negocio” provoca que personas inescrupulosas ofrezcan sus servicios a muy bajo costo, en instalaciones poco adecuadas que no brindan seguridad a quienes acceden a estos lugares y con estos “profesionales”. Paquetes médicos, en especial tratamientos odontológicos, oftalmológicos, cirugías de aumento de busto y cola y liposucciones, entre otras, se ofrecen sin restricciones. Al respecto, depende de cada secretaría de salud municipal realizar las inspecciones debidas a estos lugares para verificar su idoneidad. Pero, mientras esto ocurre, muchos centros funcionan sin los requerimientos de ley. “Existe una enorme cantidad de procedimientos ‘de garaje’ o en centros no adscritos que no son registrados y son muy difíciles de controlar; ofrecen cirugías a muy bajos costos y resultan en una guerra del centavo que atenta directamente contra la seguridad de los pacientes”, afirma Freddy Sanabria, cirujano plástico colombiano, miembro de la SCCPRE.

Otro tipo de denuncias testifican la aparición de muchos cirujanos que sin ser especialistas en cirugía plástica ofrecen operaciones a menor costo. También, de médicos que no son cirujanos y ofrecen procedimientos para los cuales no están habilitados, con el único propósito de incrementar sus ingresos. Y, por supuesto, de personas que sin ser médicos operan a los pacientes a bajos costos en lugares inadecuados.

¡10 MIL DENUNCIAS ANUALES!
Un promedio de 10 mil denuncias por malas prácticas médicas, derivadas de los lugares donde se realizan las cirugías, se presentan anualmente en Colombia ante entidades como la Superintendencia Nacional de Salud. Al respecto la SCCPER hace un llamado y una recomendación permanente a sus cirujanos plásticos, quienes gozan hoy de alto prestigio internacional, y al público en general, para defender una práctica responsable de la especialidad con un alto estándar de calidad, ética y seguridad.
“Es importante tener en cuenta que todas las instituciones que prestan servicios de salud en el área de cirugía plástica tienen que cumplir unos requerimientos específicos, como poseer una licencia de funcionamiento y un paz y salvo que las ‘habilite’ para funcionar con todos los requisitos de ley”, asegura el doctor Bohórquez.

A ESCOGER LA MEJOR
El mensaje es único: “Las personas deben elegir las instituciones que requieren para su intervención quirúrgica dependiendo del tamaño de la cirugía que se realizarán”. Y esta es una decisión que depende directamente de los tres actores involucrados en una cirugía plástica: el médico cirujano, quien debe manejar de forma ética su proceder con el paciente, el cual tiene el derecho y la obligación de estar bien informado sobre lo que le van a realizar; y finalmente, la misma institución, que debe contar con todas las herramientas para prestar un servicio seguro y de óptima calidad.
Lo más importante es que las personas exijan que les den una información completa respecto del sitio donde los van a atender. Algunos de los requisitos sobre los cuales la persona se debe informar son:

• Si cumple con las normas de salubridad exigidas por las autoridades sanitarias.

• Si cuenta con unidad de urgencias o de atención para cuidados intensivos e intermedios.

• Si ofrece la posibilidad de hospitalización en caso de requerirse (muchos de estos procedimientos, y dependiendo de la complejidad, son ambulatorios).

• Si las salas de cirugía cuentan con todos la infraestructura, insumos y equipos de monitoreo necesarios para la práctica de estos procedimientos.

• Si cuenta con personal de asistencia al cirujano, idóneo y capacitado.

LAS HABILITADAS
Colombia cuenta con disposiciones legales que exigen a las instituciones cumplir con los requerimientos básicos de funcionamiento. Este procedimiento se denomina habilitación y consiste en un conjunto de normas, requisitos y procedimientos, mediante los cuales se establece, se registra, se verifica y se controla el cumplimiento de las condiciones básicas de capacidad tecnológica y científica (exigencias esenciales), suficiencia patrimonial y financiera y capacidad técnico administrativa de las clínicas y hospitales colombianos. La habilitación la otorgan las direcciones departamentales y distritales de salud. Datos suministrados por la Secretaría de Salud de Bogotá estiman que, en los últimos cinco años, aproximadamente 230 instituciones han sido cerradas y/o sancionadas por no cumplir con dichos requerimientos. Según el Ministerio de la Protección Social, en la actualidad son cerca de 30 mil las instituciones habilitadas en Colombia, de las cuales 15 mil aproximadamente pertenecen a los niveles III y IV de complejidad, lo que significa que sus condiciones de funcionamiento son aptas para la realización de cirugías plásticas.

Como nos ven (recuadro)
Para la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética la imagen de las instituciones hospitalarias colombianas es excelente. “Tenemos un buen nivel y un respeto académico en el contexto mundial que ha provocado que en los últimos años asista un mayor número de personas a Colombia en búsqueda de servicios y prácticas quirúrgicas no solo de cirugía plástica, sino en otros campos de la cirugía”, asegura el doctor Celso Bohórquez. Al respecto Juan Carlos Giraldo, director de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, explica que las instituciones hospitalarias en Colombia son entidades que prestan unos excelentes servicios, generalmente dotadas con tecnología de punta y en las cuales se garantiza que todos los procedimientos, exámenes y evaluaciones que se les practican a los pacientes son de óptima calidad.

Decálogo de idoneidad (recuadro)
Para escoger al médico y la institución tenga en cuenta:

1. Busque un profesional adscrito a la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, Estética y Reconstructiva. Si se trata de cirugía facial acudir a miembros de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica Facial y Rinología.

2. El respeto, la empatía, la honestidad, el conocimiento y el compromiso son aspectos importantes a la hora de confiarle la salud a un profesional.

3. El conocimiento y la experiencia del médico también son clave a la hora de seleccionar al especialista idóneo. Debe demostrar conocimiento en su área y experiencia, estar actualizado y al tanto de las ventajas de las nuevas tecnologías.

4. El médico debe tener el respaldo académico e institucional. Es importante fijarse en la universidad que le otorgó el título. Esta debe ser confiable y de prestigio. Averigüe a qué clínicas o instituciones hospitalarias está vinculado el profesional.

5. El médico debe contar con el respaldo de una entidad de salud reconocida y de un grupo académico o universidad, que, además, le facilite su actualización permanente.

6. El profesional de la salud debe tener sus papeles al día y no prestar servicio en un consultorio pirata.

7. Los consultorios e instituciones de salud deben contar con registro de funcionamiento y certificado de autorización expedido por las secretarías de salud.

8. Asegúrese de que la clínica donde le harán la intervención esté habilitada y sea reconocida. Las referencias siempre son un buen precedente en la escogencia de la institución y del profesional.

9. Sospeche cuando le ofrezcan cirugías demasiado económicas. Recuerde que comparativamente los costos de las cirugías estéticas están por encima de cualquier otra intervención quirúrgica de rutina.

 

 

 
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