Procedimientos novedosos se abren paso
Pantorrillas y muslos, al quirófano
El aumento de pantorrillas brinda una mejor apariencia y autoestima a personas extremadamente delgadas o que han tenido deformidad en esta parte del cuerpo como consecuencia de alguna enfermedad. En ciertos casos, los muslos también pueden adquirir un excelente aspecto en cirugía.


Ana Margarita Gómez Periodista Con la asesoría de Alfonso Riascos, MD cirujano plástico, y Xavier Abad, MD cirujano plástico Cambiar el aspecto de las pantorrillas y los muslos para darles una forma más voluptuosa son procedimientos quirúrgicos que, si bien se practican desde hace varios años, apenas empiezan a imponerse en nuestro medio. El primero está indicado básicamente para personas muy delgadas que quieran darle una forma más atractiva a esta zona, pero también para aquellas en las que enfermedades como la poliomielitis dejaron deformación en sus extremidades; las de los muslos, en cambio, se hacen para darle un aspecto más atractivo a la zona o para retirar exceso de piel resultante de reducciones drásticas de peso. En ambos casos los especialistas colombianos están entrenados para realizar estos procedimientos con éxito y así quedó demostrado en la más reciente versión de Cali Exposhow, la feria de salud y belleza más importante de la capital vallecaucana, donde cirujanos nacionales compartieron experiencias y casos de éxito con reconocidos colegas brasileros. Pese a que ambas cirugías son catalogadas por los especialistas como poco riesgosas, cada una requiere un cuidado especial y un análisis exhaustivo por parte de un cirujano plástico, debidamente calificado y cualificado. PANTORRILLAS MÁS TORNEADAS Aunque el implante de prótesis de silicona en las pantorrillas pareciera ser una elección de mujeres, lo cierto es que los hombres también son tentados por ella; en ambos casos se hace con el fin de aumentar el tamaño de los “gemelos”, porque se aprecian demasiado delgados con relación al resto de la pierna. Al igual que sucede con los implantes mamarios o de glúteos, los que se utilizan para esta parte del cuerpo son diseñados anatómicamente y de diferente tamaño con el fin de que se ajusten a la fisonomía de cada persona. Para realizar la cirugía de pantorrillas (que puede tener un costo aproximado de US$2.000), es preciso realizar una incisión en el pliegue posterior de la rodilla y a través de ella colocar el implante seleccionado, justo entre la facia muscular y el músculo, y en el sitio exacto en que se vea la deficiencia de la pantorrilla. Esta intervención tarda entre 30 y 50 minutos, dependiendo de la experiencia del cirujano, y generalmente se realiza con anestesia local y sedación. Como toda operación quirúrgica es necesario tomar precauciones posoperatorias (no hacer ejercicios bruscos, no someter el área al sol y procurar mantener la cicatriz limpia para evitar infecciones y humedad). “Finalmente los implantes son un cuerpo extraño, y esta zona tiene menos irrigación sanguínea, lo que la hace más vulnerable a infecciones que otras partes del cuerpo donde se colocan implantes”, explica el cirujano plástico Alfonso Riascos, de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica (SCCP). Pero la estética no es el único fin de los implantes de pantorrilla, ya que también se realizan a pacientes con secuelas de poliomielitis; en ellos se busca reconstruir el área para que quede lo más parecido a una pierna normal o para hacerlas lo más proporcionadas posible en caso de tener un solo lado afectado. Debido a que las atrofias en pacientes con poliomielitis son muy grandes y la piel se torna tensa, algunas veces es necesario acudir al uso de expansores (dispositivos que se ponen debajo de la piel y se van llenando en intervalos de 2 a 3 semanas para lograr en ella un efecto de expansión), para una vez expandida la piel, reemplazar el expansor con la prótesis definitiva. MUSLOS PERFECTOS En las piernas no solo las pantorrillas son susceptibles de implantes; también a los muslos se les puede dar forma en el quirófano mediante dos intervenciones, dependiendo del caso: implantes de silicona, si lo que se quiere es darles volumen, o recorte de piel y grasa, especialmente indicadas para personas que han adelgazado drásticamente como consecuencia de una cirugía bariátrica. En el caso de los implantes, estos se ubican en la parte interna del muslo entre la rodilla y el pubis. “Estos implantes miden entre 15 y 20 cm, tamaño ideal para darle volumen a la zona”, explica Riascos. El paciente que se somete a este tipo de procedimientos puede retornar muy rápido a su actividad normal, pues es una cirugía ambulatoria (inclusive al otro día de la intervención), que luego de 15 días de su práctica le permite al paciente, incluso, reiniciar rutinas de ejercicio. Si se trata de intervenciones para mejorar el aspecto de piernas que han quedado deformes por el exceso de piel producto de la pérdida considerable de peso, tanto la intervención como el posoperatorio demandan más cuidado, básicamente por el tipo de incisión, ya que el sobrante de piel en personas que han perdido entre 50 y 80 kg de peso suele ser de considerable tamaño (cicatrices hasta de 20 cm o más, dependiendo de lo que se tenga que retirar de piel, que quedan en la cara interna del muslo). PIE DE FOTO Un implante en los muslos puede estar entre los US$2.000 y US$2.500; en las pantorrillas oscila entre US$1.500 y US$2.000.

 

 

 
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