Braquioplastia para brazos tonificados y torneados
No más “alas de murciélago”
Ana Carolina Escobar Barrera Editora de Salud & Estética en Colombia Con la asesoría de Freddy Sanabria, MD cirujano plástico (SCCP) El paso de los años, bajar y subir de peso constantemente o perder kilos de manera contundente gracias a operaciones como la cirugía bariátrica dejan sus secuelas en varias partes del cuerpo y los brazos no se escapan a ello. Para combatir este problema hay soluciones no quirúrgicas, como el fortalecimiento con ejercicio, en casos leves; pero cuando la flacidez, los sobrantes de piel y, dado el caso, los excesos de grasa de la parte baja de las extremidades superiores, no se pueden manejar en el gimnasio lo más recomendable es acudir a una operación conocida como braquioplastia. En esta intervención –que se realiza en el mundo desde la década de los 60 busca devolverle la tonicidad, el contorno y la firmeza a los brazos, mediante técnicas tradicionalmente conocidas, según sea el caso. Para lograrlo es preciso realizar una incisión que varía según la cantidad de piel que se desee suprimir. En los casos más extremos (poscirugía bariátrica, por ejemplo), el corte puede extenderse a lo largo del tríceps, pero si se trata de quitar solo algunas partes de piel que le dan flacidez al brazo, se logra con una cicatriz axilar, que, con el paso del tiempo, se vuelve imperceptible. Incluso, hay ciertos casos (la minoría) en los que la cicatriz es innecesaria. Freddy Sanabria, cirujano plástico de la Pontificia Universidad Javeriana, de Bogotá, explica que cuando los pacientes tienen depósitos de grasa en baja cantidad se logra dar un mejor tono a los brazos mediante una liposucción; sin embargo, si ya hay exceso de piel, la ´lipo´ puede empeorar el motivo de consulta, pues se elimina la grasa estructural del brazo, pero permanece la flacidez. “Desafortunadamente, la dermis de esta parte anterior del brazo no es de buena calidad y se descuelga fácilmente”, explica el doctor Sanabria. En estos casos se pueden combinar dos técnicas: extracción de grasa a través de la liposucción y recorte de piel con cicatriz en el surco axilar (ver ilustración). La intervención es segura y da resultados evidentes tras la primera semana de haberse practicado la cirugía. En pacientes con bariátrica, a su debido tiempo En el caso de pacientes que gracias a una cirugía bariátrica o por cuenta propia han perdido gran cantidad de peso –más de 30 kilos–, la realización de este tipo de intervención además de estética es funcional, pues el exceso exagerado de piel es incómodo y perceptible en movimientos tan sencillos como el de extender el brazo para despedirse. Estos sobrantes son conocidos como “alas de murciélago” por la similitud con la forma de las extremidades del mamífero. Para este grupo de pacientes la intervención es igual de efectiva y segura, pero por el exceso de piel que se va a retirar, la incisión va desde el codo hasta el surco axilar (ver recuadro). Por esta misma razón el manejo de la cicatriz debe ser más cuidadoso: “Si de por sí la de la axila requiere un manejo especial debido a que es un área de mucha sudoración, cuando el corte es mayor se debe proteger toda la zona de humedad, así como de movimientos bruscos que puedan tensionar la herida”, recomienda Sanabria. Y si bien la braquioplastia está indicada para quienes tengan sobrantes de piel en la parte posterior del brazo, los especialistas recomiendan no realizar esta operación en pacientes que se han sometido a cirugía bariátrica, hasta tanto no hayan perdido la totalidad del peso deseado y se hayan mantenido en ella por lo menos seis meses. ¿La razón? Tras este tipo de intervenciones es común que una persona gane o pierda peso considerable de un mes a otro mientras su metabolismo se adecua a las nuevas condiciones de su estómago. “Los cirujanos plásticos no deberíamos intervenir a pacientes con cirugía bariátrica hasta que el paciente no lleve por lo menos un año con su mismo peso”, afirma Sanabria. La braquioplastia se realiza comúnmente con anestesia general, aunque hay especialistas y pacientes que prefieren optar por la local asistida o por la sedación. La cicatrización, entre tanto, depende de las características de la dermis, pero, en general, e independientemente del tipo de cirugía, luego de seis meses ya es muy bien tolerada. “En los primeros meses la cicatriz es un cordón duro y rojizo, pero con el paso del tiempo se va a volver más blanda y blanca hasta que después pasa inadvertida”, concluye Sanabria. PREGUNTAS Y RESPUESTAS ¿Cuánto tiempo dura el procedimiento? Una hora y media, cuando es en pacientes que tengan sobrantes pequeños de piel, poca grasa y solo requieran cicatriz axilar. Dos horas y media, para aquellos que se han hecho cirugía bariátrica. ¿Se puede usar la misma cicatriz que se hace para implantar prótesis mamarias por vía axilar (en el caso de las mujeres que ya las tengan)? No porque son a diferente altura. La cicatriz de mamoplastia es más bajita, mientras que la de braquioplastia queda justo en el surco axilar. ¿Qué cuidados posoperatorios se deben tener? El tiempo de recuperación va de 1 a 3 semanas, dependiendo del tipo de cirugía. Durante los dos primeros dos días se recomienda actividad restringida y durante las siguientes dos semanas, el paciente no debe hacer ningún movimiento que demande fuerza ni movimientos bruscos que puedan someter a tensión los bordes de la herida. También es preciso utilizar vendajes de tipo compresivo, tomar analgésicos y antiinflamatorios. ¿Qué riesgos tiene? Se pueden presentar complicaciones como infección, seroma o sangrado. Una cicatrización defectuosa conduce a la formación de una cicatriz más ensanchada o hipertrófica, lo cual precisaría una segunda intervención. El paciente fumador presenta un riesgo más elevado de cicatriz defectuosa. ¿Cuál es el costo del procedimiento? Entre US$1.700 y US$2.000. PIE DE FOTO Estos procedimientos, dependiendo de cada caso, pueden tener cicatrices muy discretas, pero en casos con sobrepeso o con grandes zonas de flacidez, estas pueden ser muy notorias. DESTACADO En los casos más moderados para volver a darles a los brazos un aspecto sano y firme solo bastará hacer con disciplina un ejercicio sencillo como la flexión del codo con algo de peso en la mano. Esto fortalecerá el bíceps (que va desde el omoplato hasta la parte superior del radio) y si este músculo se refuerza también sucede lo mismo con el tríceps. Data: Dermoescultura Cirugía Estética Tel.: 57 (1) 2153666 Carrera 7ª Nº 119-14 Cons. 310 Bogotá (Colombia) www.drsanabria.com www.dermoescultura.co

 

 

 
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